Teletrabajo

TeletrabajoHace ya unos días que leí este post, y he estado madurando un poco las ideas antes de escribir el mío, pero creo que ahora ya lo tengo bastante claro.

El concepto de teletrabajo tiene décadas de antigüedad y es incluso anterior a la revolución informática. Hoy muchos vinculamos el prefijo “tele” a la informática, pero si acudimos al diccionario, veremos que el prefijo griego “tele” significa “a distancia”. Es decir, el concepto de teletrabajo, más que una connotación tecnológica, tiene una connotación de ubicación: es el trabajo que se realiza “fuera” de nuestro lugar de trabajo habitual.

Dándole vueltas a la cabeza he estado incluso pensando que el trabajo de un comercial, sobre todo los clásicos “viajantes” puede ser teletrabajo, pero realmente creo que no, ya que el lugar de trabajo habitual de un comercial no es otro que el domicilio de su cliente, allí donde esté. Pero incluso los comerciales pueden teletrabajar, ya que labores que habitualmente se realizan en la oficina (elaboración de informes, prospección de mercados, etc.) ahora se pueden realizar en cualquier ubicación.

Sin embargo, es cierto que actualmente, desarrollar un trabajo sin tener acceso a los sistemas informáticos de la empresa, sin poder consultar sus bases de datos, sin poder comunicarnos e intercambiar información con el resto de nuestro equipo, resulta bastante complicado, por no decir que es totalmente ineficiente. Por lo tanto el teletrabajo también se ve condicionado por el acceso a esa tecnología.

Este ha sido hasta hace unos años el gran handicap al que nos hemos enfrentando para poner en marcha sistemas de teletrabajo eficientes. Los canales de comunicación no eran lo suficientemente potentes ni suficientemente económicos como para que la mayoría de las microempresas y Pymes se lo pudiesen plantear. Sin embargo en estos momentos la situación es radicalmente distinta y desde el punto de vista económico y tecnológico cualquiera puede “teletrabajar” y resultar suficientemente productivo.

Una vez vencida la barrera tecnológica, solo queda por franquear la barrera mental del futuro “teletrabajador”. Hay una creencia generalizada de que trabajar desde casa nos va a suponer un aumento de las horas totales de trabajo. Esta creencia la he constatado personalmente con mis clientes, que siendo autónomos y gerentes de Pymes que trabajan jornadas de más de 12 horas diarias, tienen miedo a que la posibilidad de trabajar en casa les aboque a seguir aumentando la jornada a costa de su tiempo de ocio o descanso.
Nada más lejos del objetivo real del teletrabajo. Salvo que seas un obseso del trabajo, o que en un momento puntual no te quede otro remedio que alargar tu jornada, los medios que nos proporciona la tecnología se deben emplear en gestionar mejor nuestro tiempo para intentar ser más productivos y mejorar en lo posible nuestra vida. Vamos a ver unos ejemplos:

– Si acudes a tu trabajo en medios de transporte públicos, puedes usar ese tiempo en revisar tu correo e incluso contestar a determinados mensajes. De esta forma habremos adelantado una parte de nuestro trabajo. También se puede gestionar nuestra agenda o la de los componentes de nuestro equipo, de forma que cuando lleguemos a nuestro puesto de trabajo podamos incorporarnos al 100% y no usar los típicos 10 minutos en arrancar.

– También podemos usar este tiempo en leer los blogs y fuentes de noticias que sean interesantes para nuestra actividad profesional. Esto nos dará una visión más completa de nuestro sector y nos hará pensar, sirviendo de motor de la innovación.

– Si tenemos que dedicar tiempo extra a terminar un proyecto o a cualquier tarea administrativa que no requiera presencia física en nuestro puesto de trabajo, podemos programar esas horas extra para realizarlas en casa, una vez que hemos atendido las obligaciones domésticas y familiares y que hemos conseguido relajarnos un poco, se hace menos cuesta arriba el retomar la actividad laboral, pero esta vez en zapatillas.

– Si nuestra actividad se desarrolla fundamentalmente fuera de la oficina y tratando con personas (clientes, empleados, proveedores, socios, etc.), sabemos que a lo largo del día vamos a tener una serie de tiempos muertos, porque por muy bien que hayamos programado nuestra agenda, esta siempre dependerá en última instancia de otras personas. Para los casos en los que te retrasan una cita o incluso te la anulan, la posibilidad de teletrabajar se convierte en una herramienta de productividad a la que en ningún caso podemos renunciar.

– Si el desplazamiento a nuestro puesto de trabajo implica más de 2 horas diarias, quizás sea interesante estudiar una jornada laboral mixta entre presencial y teletrabajo para optimizar al máximo tu tiempo y el de la empresa y reducir el tiempo y coste de los desplazamientos.

En definitiva, ya es hora de que nos concienciemos de que el teletrabajo no es algo negativo. Todo lo contrario, es una opción muy positiva, tanto desde el punto de vista personal como desde el de la empresa para la que trabajas. No te quedes descolgado y empieza a planteártelo seriamente.

2 thoughts on “Teletrabajo

  1. Tienes muchas razón cuando hablas de la creencia generalizada de que trabajar desde casa va a suponer un aumento de horas trabajadas y que además muchas veces no son reconocidas por nuestros jefes. Yo tengo un teletrabajo con el que estoy encantada porque, y doy gracias, es una empresa con muy buena tecnología y nos han instalado un software, Workmeter, con el cual todos los empleados que estamos en la misma situación podemos entrar en la plataforma para ver nuestros tiempos de productividad y gestionar mejor el tiempo y los recursos. Todo un avance.

  2. Gracias por el comentario LolaP. Estas herramientas de medición son básicas en determinados entornos, pero la mayoría de las veces es más importante vencer la barrera mental que supone despegarnos de nuestro sillón y tener una disciplina de trabajo sin otro control que nosotros mismos o el de cumplir determinados objetivos.

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